TRASTORNOS ALIMENTARIOS

Figura 1. La preocupación por la figura es un aspecto central en los TCA

¿Qué son?

Se entiende por trastorno de la conducta alimentaria al “conjunto de actitudes, comportamientos y estrategias asociados con una preocupación permanente por el peso y la imagen corporal”(1), su presencia llega a constituir epidemias, cuyo diagnóstico es normalmente tardío, tienen una elevada mortalidad y numerosos riesgos asociados, se plantea que el contexto social es determinante en los síntomas y experiencia de enfermedad(2). Su presencia ha sido referida en distintas culturas en distintos periodos de tiempo y anteriormente se consideraba que la presencia de este tipo de trastornos correspondía a personas de estratos socioeconómicos altos y en sociedades occidentalizadas e industrializadas, sin embargo las investigaciones han demostrado su ocurrencia en un amplio rango de grupos étnicos y culturales, con distribución en los distintos estratos socioeconómicos, en países poco industrializados u orientales(3)

Este tipo de trastornos “se ven marcados por alteraciones en el comportamiento con rasgos psicopatológicos relacionados con el acto de comer, con la imagen corporal y con el desarrollo de la identidad, siendo afecciones tradicionalmente ligadas a la idolatría a la delgadez”(4)

Este tipo de trastornos ha despertado interés por tener una posible relación con otros cuadros clínicos, entre los que destaca el consumo de drogas y otros trastornos como: ansiedad, conductas impulsivas, depresión, trastorno obsesivo- compulsivo y trastornos de personalidad con deterioro en el funcionamiento social(4)(5)(6)

Se les considera como “estrategias de regulación emocional inadecuadas” en las que se ha sugerido que la dificultad para discriminar y expresar sentimientos, así como para diferenciar estados emocionales y sensaciones corporales, constituía un déficit central en los trastornos alimentarios(5)

Figura 2. Los TCA son consideradas estrategias de regulacion emocional inadecuadas

Tipos de trastornos alimentarios

Los trastornos alimentarios como grupo, corresponden a entidades patológicas que comparten atributos, pero cuya expresión (física, psicológica y conductual) varía considerablemente(6) , tradicionalmente se ha considerado como los más comunes o principales trastornos de la conducta alimentaria a la anorexia y bulimia nerviosa, sin embargo, se debe considerar también a los trastornos de la conducta alimentaria no específicos -ahora denominados especificados con el DSM V-, entre los cuales destaca el trastorno por atracón considerado como un diagnóstico específico a partir del DSM-V(4)(6) (7)

Anorexia nerviosa:

Su significado etimológico significa “pérdida del apetito”, sin embargo aunque las personas para conseguir delgadez se nieguen a comer, pueden tener la sensación de hambre durante el inicio y transcurso de la enfermedad, siendo únicamente la pérdida del apetito cuando se alcanza el estado de emaciación(9)

William Gull en 1874 establece el término anorexia nerviosa, para indicar al proceso de auto-desnutrición, cuyo  origen era “central y no periférico” esta enfermedad, se caracteriza por la “incapacidad de mantener un cuerpo saludable normal en relación con el peso”, se observa en este tipo de población, insatisfacción con su delgadez incluso si ellos se encuentran en niveles de emaciación, así mismo se encuentran alteraciones conductuales, a fin de mantener la pérdida de peso, tales como purgas, dietas, ejercicio, ayuno. Se suele preceder la presencia de un trastorno de ansiedad al alimentario(6)

Los criterios diagnósticos de este trastorno, en el DSM-V, son los siguientes(7):

A. Restricción de la ingesta energética en relación con las necesidades, que conducen a un peso corporal significativamente bajo con relación a la edad, el sexo, el curso del desarrollo y la salud física.

B.Miedo intenso a ganar peso o engordar, o comportamiento persistente que interfiere en el aumento de peso, incluso con un peso significativamente bajo

C. Alteración en la forma en que uno mismo percibe su propio peso o constitución, influencia impropia del peso o la constitución corporal en la autoevaluación, o falta persistente de reconocimiento de la gravedad del bajo peso corporal actual.

Así mismo, el DSM-V, indica que se debe especificar, si este es de tipo restrictivo o con atracones/purgas, es decir(7):

  • Tipo restrictivo: En el que durante los últimos tres meses, el individuo no tuvo episodios recurrentes de atracones o purgas (es decir, vómito autoprovocado o utilización incorrecta de laxantes, diuréticos o enemas), en este tipo la pérdida de peso es debida principalmente a la dieta, el ayuno y/o el ejercicio excesivo
  • Tipo con atracones/purgas: durante los últimos tres meses, el individuo ha tenido episodios recurrentes de atracones o purgas (es decir, vómito autoprovocado o utilización incorrecta de laxantes, diuréticos o enemas)

Bulimia nerviosa

Esta condición, “se caracteriza fundamentalmente por una ingesta excesiva en cortos periodos de tiempo, con sensación de falta de control durante estos episodios, que se repite al menos una vez por semana” (8)

En el caso de la bulimia, los criterios diagnósticos del DSM-V, le corresponden los siguientes(7):

A. Episodios recurrentes de atracones: Caracterizando a un episodio de atracón por dos hechos:

  • Ingestión, en un periodo determinado, de una cantidad de alimentos que es claramente superior a la que la mayoría de las personas ingerirían en un periodo similar en circunstancias parecidas.
  • Sensación de falta de control sobre lo que se ingiere durante el episodio (p. ej., sensación de que no se puede dejar de comer o controlar lo que se ingiere o la cantidad de lo que se ingiere)

B. Comportamientos compensatorios inapropiados recurrentes para evitar el aumento de peso, como el vómito autoprovocado, el uso incorrecto de laxantes, diuréticos u otros medicamentos, el ayuno o el ejercicio excesivo

C. Los atracones y los comportamientos compensatorio inapropiadas se producen, de promedio, al menos una vez a la semana durante tres meses

D. La autoevaluación se ve indebidamente influida por la constitución y el peso corporal

E. La alteración no se produce exclusivamente durante los episodios de anorexia nerviosa

Trastornos alimentarios especificados

A partir de DSM V, se abandona el término de trastornos de la conducta alimentaria no especificados, por especificados solicitando al clínico que en este apartado se especifique -de ahí su nombre- por qué no se cumplen los criterios para algún trastorno alimentario y que se aclare con relación a qué trastorno se está vinculando(7)

Trastorno por atracón

En el DSM V, es reconocido como un trastorno de la conducta alimentaria, con las siguientes características diagnósticas(7):
A. Episodios recurrentes de atracones. Un episodio de atracón se caracteriza por los dos hechos siguientes

  • Ingestión, en periodo determinado, de una cantidad de alimentos que es claramente superior a la que la mayoría de las personas ingerirían un periodo similar en circunstancias parecidas
  • Sensación de pérdida de falta de control sobre lo que se ingiere durante el episodio

B. Los episodios de atracones se asocian a tres (o más) de los hechos siguientes:

  1. Comer mucho más rápidamente de lo normal
  2. Comer hasta sentirse desagradablemente lleno
  3. Comer grandes cantidades de alimentos cuando no se siente hambre físicamente
  4. Comer solo debido a la vergüenza que se siente por la cantidad que se ingiere
  5. Sentirse luego a disgusto con uno mismo, deprimido o muy avergonzado

C.Malestar intenso respecto a los atracones

D.Los atracones se producen, de promedio, al menos una vez a la semana durante tres meses

E. El atracón no se asocia a la presencia recurrente de un comportamiento compensatorio inapropiado, como en la bulimia nerviosa, y no se produce exclusivamente en el curso de la bulimia nerviosa o la anorexia nerviosa

BIBLIOGRAFÍA

  1. Márquez, S.. (2008). Trastornos alimentarios en el deporte: factores de riesgo, consecuencias sobre la salud, tratamiento y prevención. Nutrición Hospitalaria, 23(3), 183-190. Recuperado en 29 de abril de 2019, de http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0212-16112008000300003&lng=es&tlng=es.
  2. Cruzat Mandich, Claudia V., Haemmerli Delucchi, Constance V., & García Troncoso, Andrea L.. (2012). Trastornos de la conducta alimentaria: Reflexionando en torno a las variables socioculturales. Revista mexicana de trastornos alimentarios, 3(1), 54-61. Recuperado en 28 de abril de 2019, de http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2007-15232012000100007&lng=es&tlng=es.
  3. Mancilla-Díaz, Juan M., Lameiras-Fernández, Maria, Vázquez-Arévalo, Rosalía, Alvarez- Rayón, Georgina, Franco-Paredes, Karina, López-Aguilar, Xochitl, & Ocampo Téllez-Girón, Maria T.. (2010). Influencias socioculturales y conductas alimentarias no saludables en hombres y mujeres de España y México. Revista mexicana de trastornos alimentarios, 1(1), 36-47. Recuperado en 28 de abril de 2019, de http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2007-15232010000100005&lng=es&tlng=es.
  4. Flores-Fresco, María Jesús, Blanco-Gandía, María del Carmen, & Rodríguez-Arias, Marta. (2018). Alteraciones de la Conducta Alimentaria en Pacientes con Trastorno por Abuso de Sustancias. Clínica y Salud, 29(3), 125-132. https://dx.doi.org/10.5093/clysa2018a18
  5. Cruz-Sáez, María S., Pascual, Aitziber, Etxebarria, Itziar, & Echeburúa, Enrique. (2013). Riesgo de trastorno de la conducta alimentaria, consumo de sustancias adictivas y dificultades emocionales en chicas adolescentes. Anales de Psicología, 29(3), 724-733. https://dx.doi.org/10.6018/analesps.29.3.151041
  6. Méndez, Juan Pablo, Vázquez-Velazquez, Verónica, & García-García, Eduardo. (2008). Los trastornos de la conducta alimentaria. Boletín médico del Hospital Infantil de México, 65(6), 579-592. Recuperado en 28 de abril de 2019, de http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1665-11462008000600014&lng=es&tlng=es.
  7. Vázquez Arévalo, Rosalia, López Aguilar, Xochitl, Ocampo Tellez-Girón, María Trinidad, & Mancilla-Diaz, Juan Manuel. (2015). El diagnóstico de los trastornos alimentarios del DSM-IV-TR al DSM-5. Revista mexicana de trastornos alimentarios, 6(2), 108-120. https://dx.doi.org/10.1016/j.rmta.2015.10.003
  8. Torres Díaz, Cristina V., Martín Peña, Gonzalo, Ezquiaga, Elena, Navas García, Marta, & García de Sola, Rafael. (2016). Tratamiento quirúrgico de la anorexia nerviosa resistente al tratamiento médico. Nutrición Hospitalaria, 33(4), 1001-1007. https://dx.doi.org/10.20960/nh.403
  9. Bravo Rodríguez, Martha, Pérez Hernández, Argelia, & Plana Bouly, Roberto. (2000). Anorexia nerviosa: características y síntomas. Revista Cubana de Pediatría, 72(4), 300-305. Recuperado en 28 de abril de 2019, de http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0034-75312000000400011&lng=es&tlng=es.

FIGURAS

Figura 1. Siora Photography (2018) Sin titulo, recuperado de: https://unsplash.com/photos/cixohzDpNIo

Figura 2. Thought Catalog (2018) Sin Titulo, recuperado de: https://unsplash.com/photos/fnztlIb52gU

javier santos
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