MINERALES

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Alimentación y minerales

Un mineral es un elemento inorgánico necesario para que el cuerpo construya tejidos o regule los fluidos corporales; también ayuda a diversas funciones corporales. Los minerales se encuentran en todos los tejidos del cuerpo.(1)

Suponen entre un 4 y un 5% del peso corporal, son considerados como nutrientes esenciales, ya que la carencia de alguno de ellos produce cambios en las reacciones bioquímicas de nuestro cuerpo, se considera que su función es estructural y reguladora(2). Muchas enzimas necesitan cantidades pequeñas de uno o más microminerales para su actividad completa; para ello los minerales se combinan con sustratos para formar complejos sobre los que actúan las enzimas, formando metaloenzimas que se unen a los sustratos, combinándose con los productos finales de la reacción, o manteniendo las estructuras cuaternarias(3). Es por ello que los minerales cumplen funciones imprescindibles y son necesarios para la síntesis de hormonas, regulación de los líquidos corporales, funcionamiento de los sistemas enzimáticos y formación de tejidos, además de interactuar con otras sustancias como las vitaminas y las enzimas ejerciendo el papel de catalizadores en ciertos procesos fisiológicos, con el propósito de mantener la vitalidad celular. (5)

Los minerales se dividen en dos grupos, de acuerdo a su presencia en el organismo, siendo la clasificación la siguiente(1)(2):

  1. Minerales principales o Mayoritarios, son llamados así porque se requieren cantidades mayores de 100 mg diarios de cada uno, en estos podemos encontrar al calcio, fósforo, magnesio, cloro, sodio y potasio.
  2. Minoritarios, elementos traza u oligoelementos, que se necesitan en cantidades menores a 100 mg diarios, estos incluyen al: hierro, flúor, zinc, cobre, selenio, yodo, manganeso, molibdeno,vanadio, níquel, cromo, cobalto, silicio, estaño, boro, antimonio, arsénico, bromo y litio.

Es importante mencionar que esta lista puede verse ampliada conforme avanzan los conocimientos médicos.

Así mismo, se pueden clasificar a los elementos traza en base a de 3 criterios fundamentales(4):

  1. Naturaleza catiónica o aniónica: La mayor parte de los elementos traza son metales, que van a encontrase en el organismo en forma catiónica, estando su estado de oxidación relacionado con su configuración electrónica y el entorno redox en el que se encuentren. Sin embargo dentro de los elementos traza, también hay elementos no metálicos, que en estado fisiológico se encontrarán en forma aniónica (flúor y iodo), así como semimetales como el selenio que pueden encontrarse reducidos en forma de seleniuros.
  2. Abundancia en el organismo: Los elementos traza, pueden a su vez subclasificarse según su abundancia relativa, pudiendo así hablar de: elementos traza (10-2-10-4 ppm), microtraza (10-4-10-7 ppm), nanotraza (10-7-10-10 ppm), etc.
  3. Elementos esenciales o no esenciales: Se considera que un nutriente es esencial cuando éste es necesario para el mantenimiento de la vida, su déficit causa una severa disfunción del organismo y su ausencia causa la muerte. Esta es la definición más simple para todo nutriente esencial y por tanto es aplicable para los elementos traza esenciales (ETE).

Los alimentos altamente procesados o refinados como el azúcar y la harina blanca casi no contienen minerales, a menos que sean enriquecidos(1), los alimentos de origen animal generalmente son las mejores fuentes de oligoelementos porque las concentraciones de los elementos tienden a ser mayores y los metales están más disponibles para su absorción, debido a que los oligoelementos tienen efectos a nivel celular o subcelular  los síntomas de su deficiencia son sutiles y difíciles de identificar(3).

Así mismo es importante considerar que cuando se toman cantidades concentradas de minerales de forma regular, por un periodo largo, superarán lo que el cuerpo puede manejar y se desarrolla toxicidad.(1)

BIBLIOGRAFÍA

  1. Roth R. (2009). Nutrición y Dietoterapia. México: McGrawHill.
  2. Arasa M. (2005). Manual de Nutrición Deportiva. México: Paidotribo.
  3. Lee, M. (2013). Ingesta: los nutrientes y su metabolismo. En Krause Dietoterapia(32-128). Barcelona: Elsevier.
  4. Martiáñez Rodríguez, J., & Herrero Huerta, E. (2011). Oligoelementos y percepción sensorial. Nutrición Hospitalaria, 4 (2), 2-13.
  5. Zeballos López Lourdes, Alejo Limachi Angel.(2014) Magnesio, cobalto y molibdeno. Rev. Act. Clin. Med  Vol.41 pp. 2160-2163

FIGURAS

Figura 1. Banse, L. (2017) Sin Titulo, recuperado de: https://unsplash.com/search/photos/food?utm_source=unsplash&utm_medium=referral&utm_content=creditCopyText

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